NUEVO TESTAMENTO

realidadactual@realidadactual.es

                  

 

RESURRECCIÓN DE JESÚS (Evangelio de Lucas).

 Más el primer día de la semana, muy de mañana, fueron estas mujeres al sepulcro, llevando los aromas que tenían preparados. Y encontraron apartada la piedra del sepulcro, y entrando dentro, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Y quedando muy consternadas con este motivo, he aquí que se aparecieron de repente junto a ellos dos personajes con vestiduras resplandecientes, y quedando llenas de espanto, inclinaron el rostro hacia la tierra, y los ángeles les dijeron:

¿Para qué andáis buscando entre los muertos al que está vivo? Jesús no está aquí, sino que resucitó; acordaos de lo que os previno, cuando estaba todavía en Galilea, diciendo: Conviene que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y crucificado, y que al tercer día resucite.

 

   

       

                  

              

 

 

JESÚS SE APARECE A LOS APÓSTOLES (Evangelio de Lucas).

Ellos, por su parte, contaban lo que les había sucedido en el camino, y cómo le habían conocido al partir el pan. Mientras contaban estas cosas, se presentó Jesús de repente en medio de ellos, y les dijo: La paz sea con vosotros. Soy yo, no temáis.

Ellos, empero, atónitos y atemorizados, se imaginaban estar viendo a algún espíritu. Y Jesús les dijo: ¿De qué os asustáis, y por qué dais lugar en vuestro corazón a tales pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, yo mismo soy; palpad y considerad que un espíritu no tiene carne, ni huesos, como vosotros veis que yo tengo. Dicho esto, mostróles las manos y los pies, más como ellos aún no lo acababan de creer, estando como estaban fuera de si de gozo   y de admiración, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Ellos le trajeron un pedazo de pez asado y un panal de miel. Comiendo que hubo delante de ellos, tomando las sobras se las dio a ellos.

                                       

DESPEDIDA DEL SEÑOR Y SU ASCENSIÓN A LOS CIELOS. (Evangelio de Lucas).

Díjoles en seguida: Ved ahí lo que os decía, cuando estaba aún con vosotros, que era necesario que se cumpliese todo cuanto está escrito de mí en la Ley de Moisés, y en los profetas y en los salmos. Entonces se les abrió el entendimiento para que entendiesen las Escrituras. Y les dijo: Así estaba ya escrito, y así era necesario que el Cristo padeciese, y que resucitase de entre los muertos al Tercer día, y que en su nombre se predicase la penitencia y el perdón de los pecados a todas las naciones, empezando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas, y yo voy a enviaros el Espíritu Divino, que mi Padre os ha prometido por mi boca: entre tanto permaneced en la ciudad, hasta que seáis revestidos de la fortaleza de lo alto.

Después los sacó afuera, camino de Betania; y, levantando las manos les echó su bendición, y mientras los bendecía se fue separando de ellos, y elevándose al cielo. Y, habiéndole adorado, regresaron a Jerusalén con gran jubilo. Y estaban de continuo en el templo, alabando y bendiciendo a Dios.

 

              

     

 

                         

                  

 

La continuación del Evangelio del preciso y prolífico Lucas es el libro de la Biblia que se ha titulado, LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES.

 …/… A lo cual respondió Jesús: No os corresponde a vosotros el saber los tiempos y momentos que tiene el Padre reservados a su poder omnipotente. Recibiréis, sí, la virtud del Espiritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y me serviréis de testigos en Jerusalén, y en toda Judea y Samaria, y hasta el cabo del mundo.

ASCENSIÓN DE JESÚS A LOS CIELOS Y SU INFLUENCIA SOBRE LA TIERRA.

Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos por los aires, hasta que una nube resplandeciente lo oculto a sus ojos. Y, estando atentos mirando cómo iba subiendo hacia el cielo, he aquí que aparecieron de repente cerca de ellos dos personajes con vestiduras blancas resplandecientes, los cuales les dijeron: